Bajo el título ‘La tecnología como valor competitivo en cadena’, recientemente se llevó a cabo un encuentro entre emprendedores, representantes de franquicias y expertos en tecnología, entre quienes destaca Rolando Archila Dehesa.

El tema principal de la conversación surgió al preguntarse cuál es la tecnología más útil en este momento en la gestión de redes de franquicia. El big data es clave para la actividad de Bloomest. “Una app de gestión telemática permite que el usuario controle el estado de su colada a la vez que recoge datos analizables sobre todos los usuarios”, explicó. Un sistema que permite a la marca preparar ofertas en función de la demanda media en cada franja horaria o al franquiciado comunicarse de forma directa con su cliente sin necesidad de estar en la tienda, entre otras acciones.

En un sentido parecido, aunque con otra nomenclatura, se destacó la importancia de las cifras obtenidas mediante la tecnología para el desarrollo del negocio de Sportmadness. “El small data (un volumen de datos menor y más comprensible para el ser humano) nos permite extraer y cruzar los datos para mejorar el negocio”, expuso el fundador de la enseña, que considera, además, el uso de esta información como “imprescindible para mejorar como franquiciador y franquiciado”.

Como ejemplo de las ventajas de las herramientas tecnológicas, se quiso destacar la sensible mejora en los costes de personal y la agilidad de su servicio desde que implementaron una app de gestión de su herramienta de marketing olfativo, Nebulizer Stream, “que a la vez recoge datos de los usuarios”.

Se tiene claro que el uso de la tecnología es un aspecto clave para Autius, con un target de cliente de entre 18 y 20 años -un perfil de nativo digital-, que usa la aplicación de la autoescuela para reservar clases o apuntarse a los exámenes. En este sentido, la enseña utiliza los datos recogidos para variar el precio de las clases en función de la demanda o de la cercanía de cada usuario con la fecha de su prueba de conducir o para medir el momento idóneo para acudir a examen. “Si el alumno suspende, le devolvemos el dinero”, explicó el CEO de la marca, quien pone en valor el uso de la tecnología solo si “tiene como resultado la eficiencia”.

Esta idea de eficiencia, sumada a la de experiencia, es el objetivo de la aplicación de la tecnología, una conclusión en la que todos los asistentes coincidieron. En este sentido, se reiteró la necesidad de aportar “agilidad al franquiciado en aspectos como la gestión de nóminas u otras tareas”.

EL FEED-BACK DEL FRANQUICIADO

Unos objetivos -eficiencia y experiencia- que requieren de una inversión sin sentido en caso de que el franquiciado no aproveche las herramientas puestas en sus manos desde la central. “Algunos no lo aplican, pero una vez dan el primer paso no dejan de usarlo”, explica Archila Dehesa, que destaca el papel de las herramientas de gestión de Sportmadness en la rentabilidad del negocio. “Algunos solo usan el 20 % de nuestra plataforma y están ganando dinero. Si utilizaran el 100 %, los beneficios serían mucho mayores”, añade.

En el caso de Orangetheory Fitness, el experto quiso destacar el papel de la central en la homogenización de todas las franquicias. “La clave es la integración entre todas las herramientas. Todo el modelo está pensado desde la central, por lo que la formación en tecnologías es muy importante. No se puede vender nada fuera del sistema”, explica.

Sin embargo, el diseño de una plataforma digital de gestión de franquicias puede no ser útil siempre. En este sentido, el profesional quiso hacer autocrítica y reconocer que “los franquiciadores debemos desarrollar herramientas más fáciles de usar”. Para mejorar este aspecto, el fundador de Sportmadness cree “imprescindible” la valoración y las propuestas de los franquiciados. “Eso sí, no hacemos todo lo que nos dicen. Debemos valorarlo antes”, añadió.

LA TECNOLOGÍA APLICADA A LA CAPTACIÓN DE FRANQUICIADOS

Como último punto del orden del día, los asistentes mencionaron la importancia de la captación de asociados a través de la web, y debatieron sobre la calidad de las solicitudes que reciben de forma digital, las cuales no siempre terminan fructificando, tal y como admite Grau. En el caso de Autius, “las peticiones tradicionales son las que acaban abriendo una franquicia”, reconoció.

En el extremo opuesto se puede citar el caso de Bloomest. “El 90 % de nuestros franquiciados vienen de la web, pero aun así filtramos las solicitudes de forma humana”, explicó Archila Dehesa. En un sentido similar concluyó pronunciándose, ya que los últimos dos franquiciados de Sportmadness pidieron información sobre la marca en un primer momento a través de la red social LinkedIn, “a coste cero”.